Inauguramos la renovada sede del IPACyM

Inauguramos la renovada sede del IPACyM

Tras un intenso período de refacciones, el Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual luce completamente recuperado. La obra quedará oficialmente habilitada el miércoles a las 10.

Corría la primera semana de noviembre del año 2015, cuando el flamante interventor, Regino Racedo, citó a quien se convertiría en la responsable técnica del proyecto de remodelación, la arquitecta Susana Ahmed para comenzar a diseñar la recuperación del edificio situado en calle Virgen de La Merced 235. “Ésta es una construcción de casi cien años. Los últimos trabajos de mantenimiento se habían hecho hace más de dos décadas”, explica la profesional.

El desafío era grande, pero las autoridades advirtieron la necesidad de mejorar las condiciones de atención y de trabajo para el personal. “Planificamos la tarea en tres etapas. Utilizamos recursos propios y, de manera gradual, fuimos cumpliendo cada uno de los objetivos que nos propusimos”, describe Racedo. Y agrega: “Además contamos con la predisposición de cada uno de los empleados que durante este período tuvieron que adaptarse a las necesidades de la obra”.

Este miércoles a las 10 horas, con la presencia de autoridades provinciales, se realizará el acto oficial de reinauguración. Participarán también representantes del sector de la economía social tucumana: cooperativistas y mutualistas.

El proceso de recuperación

Días después de aquella reunión de noviembre del 2015, comenzó la primera etapa. Se refaccionó el techo de la planta alta, se reacondicionaron los baños y lo más importante fue la recuperación del patio posterior. “Estaba inutilizado. Allí construimos un sector de depósito y archivo, con amplios armarios para cada oficina”, indica Ahmed.

Luego, la segunda fase. “Cambiamos el piso de la planta baja, renovamos pasillos y galerías y lo más destacable fue la reparación del Salón de Usos Múltiples. Eso implicó un trabajo estructural exhaustivo teniendo en cuenta que es mampostería de adobe y corría riesgo de derrumbe”, detalla la arquitecta. Se cambió la cubierta, se repararon grietas y se mantuvo el diseño de la fachada.

Por último, fueron reacondicionadas las oficinas de planta baja. “Si bien procuramos conservar el estilo, se buscó dotarle una impronta moderna al edificio, con aberturas, luminarias, pintura y materiales actuales”, agregó la responsable técnica.

Fueron tres años de trabajos ininterrumpidos para que hoy el edificio luzca totalmente renovado.